Actualidad · 31 may 2026, 9:34 p. m.
Fuerte cruce entre Pablo Quirno y Gabriel Katopodis por el mantenimiento de las rutas nacionales
El entredicho entre ambos funcionarios se produjo a raíz de un posteo de una cuenta oficial que ponderaba la reconstrucción de más de 200 kilómetros de carreteras “en tiempo...
El canciller Pablo Quirno mantuvo un tenso entredicho este domingo con el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, por el mantenimiento de las rutas nacionales. A raíz de una publicación de la Oficina de Respuesta Oficial, que ponderó la reconstrucción de más de 200 kilómetros de carreteras del Mercosur “en tiempo récord”, el ministro que responde a Axel Kicillof salió al cruce en la red social X.
“En solo 5 meses, se rehabilitaron más de 200 kilómetros de las Rutas Nacionales 12 y 14, entre Zárate (Buenos Aires) y Gualeguaychú (Entre Ríos). Un corredor logístico clave para el Mercosur que hoy muestra resultados concretos: obras que estaban planificadas para todo el primer año de contrato se completaron con anticipación récord, sin gastar un solo peso del Estado”, destacaba el posteo de la cuenta gubernamental.
Y anticipaba: “En los próximos meses se rehabilitarán los 540 km restantes de la Etapa I, como parte de la modernización integral de más de 9.000 km de rutas nacionales que integran la Red Federal de Concesiones”.
En la publicación que tituló “Más chantas no se consigue”, Katopodis arremetió: “Más chantas no se consigue. Festejan que taparon baches y cortaron el pasto en 200 kilómetros de los 40.000 kilómetros de rutas nacionales. Llevan casi 3 años de gobierno: no hicieron 1 solo kilómetro nuevo y paralizaron todas las obras. Eso sí, se timbearon más de $6 billones del impuesto a los combustibles y del ex Impuesto PAIS. No invirtieron un peso en infraestructura, pero usaron esa plata para dibujar el superávit".
La respuesta del titular de la cartera de Relaciones Exteriores no tardó en llegar. Ante el planteo del funcionario de la Provincia, Quirno ironizó: “Habla al país el que dejó las rutas en estado deplorable mientras usaban dinero de los argentinos en poner techo a las piletas de los clubes municipales en PBA, entre otros delirios”.
El cruce se dio en medio del avance del Gobierno con la denominada Red Federal de Concesiones, un esquema mediante el cual se busca transferir al sector privado la operación, administración y mantenimiento de más de 9000 kilómetros de rutas nacionales, sin aportes del Tesoro y bajo un sistema financiado a través del cobro de peajes.
Según explicó el Ministerio de Economía en su sitio web, el programa apunta a modernizar corredores considerados estratégicos para el transporte de cargas, el comercio y la integración regional. La iniciativa se desarrolla mediante licitaciones públicas nacionales e internacionales divididas en distintas etapas.
La primera etapa comprendió dos tramos del ex Corredor Vial 18, cuya concesión venció en abril de 2025. Incluye principalmente las rutas nacionales 12 y 14, además del puente Rosario-Victoria, y atraviesa las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Corrientes.
Posteriormente se avanzó con la Etapa II, que contempla más de 4300 kilómetros de rutas. Por un lado, la Etapa II-A abarca los tramos Pampa y Sur Atlántico Acceso Sur, que incluyen la ruta nacional 5, las autopistas Ezeiza-Cañuelas, Riccheri y Jorge Newbery, además de las rutas nacionales 3, 205 y 226.
La Etapa II-B, en tanto, comprende más de 2500 kilómetros distribuidos en los tramos Mediterráneo, Puntano, Portuario Norte y Portuario Sur, sobre rutas de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, La Pampa y San Luis.
La última fase corresponde a la Etapa III, que incorpora más de 3900 kilómetros de corredores viales distribuidos en ocho tramos: Centro, Mesopotámico, Centro-Norte, Noroeste, Litoral, Noreste, Chaco-Santa Fe y Cuyo. Estos corredores atraviesan once provincias —entre ellas Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Jujuy, Salta, Tucumán, Chaco, Corrientes, Misiones y Mendoza— y abarcan sectores de las rutas nacionales 7, 9, 11, 12, 16, 18, 19 y 34, entre otras.
Desde el oficialismo sostienen que el nuevo esquema permitirá mejorar la infraestructura vial mediante inversión privada y sin subsidios estatales. Además, aseguran que reemplazará el sistema anterior, que requería aportes públicos para el mantenimiento de los corredores. Vialidad Nacional será la encargada de supervisar el cumplimiento de los contratos y controlar los niveles de servicio y seguridad de las rutas concesionadas.