Actualidad · 19 may 2026, 10:56 p. m.

Juicio por la muerte de Maradona: “la demencial opción” y la “última bala”, la emotiva declaración de Jana

La joven se presentó como testigo ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de San Isidro

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Por momentos se quebró y lloró. Sobre todo en el momento en que recordó el día de la muerte de su padre, Diego Armando Maradona. Jana Maradona, una de las hijas del astro mundial del fútbol, declaró como testigo ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de San Isidro, a cargo del juicio donde se debate si hubo responsabilidades penales en el fallecimiento del Diez. Su testimonio apuntó al neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los imputados sentados en el banquillo de los acusados, y recordó un dato revelador.

“A Luque yo lo defendía. Le tenía confianza. Creía que era un profesional bueno”, sostuvo a poco de empezar su declaración testimonial.

Después, a pedido de Patricio Ferrari, uno de los fiscales generales adjuntos de San Isidro a cargo de la acusación pública, recordó una reunión previa a la externación de la Clínica Olivos.

“Estábamos en una sala grande. El director de la clínica, Pablo Dimitroff, habló de dos caminos posibles y nos desarrolla lo que para ellos era lo mejor, continuar en una clínica de rehabilitación motriz, de confianza. Luque pide un momento para tener una mini reunión privada. Nos dijo[a Jana, Dalma y Gianinna] que esa opción era demencial, que mi papá no iba a querer y que teníamos una sola bala y que había que usarla bien".

Según Jana, Luque les dijo que “la mejor opción era una internación domiciliaria, que iba a estar controlado 24 horas por siete días”. Entonces, la testigo afirmó: “Sentí que era la mejor decisión. Los profesionales sabían mucho más que yo. Confíe en ese criterio. Luque hizo hincapié en que iba a ser una internación seria”.

Poco después, reveló un dato que, hasta el momento no se conocía. “Dalma le dijo a Luque: ‘te pido que si no estás a altura des un paso al costado’. Él respondió: ‘Yo puedo, y tu papá me quiere’. Me pareció un poco atrevido de Dalma, pero hoy, con el diario del lunes, resulta muy claro el mensaje” de quién estaba a cargo.

Tambi én sostuvo que Dimitroff, a pesar de la que desde SwissMedical sugerían otra alternativa, confirmó que se iba a tener todo lo necesario para una internación domiciliaria.

“El comprismo fue mucha mayor de parte de Swiss Medical, por lo menos desde lo que nos decían. Nos imaginamos una internación domiciliaria seria”, sostuvo la hija del Diez.

Como ocurrió el año pasado en el juicio que, finalmente, se declaró nulo después del escándalo protagonizado por la entonces jueza Julieta Makintach, Jana recordó las visitas a su padre en la casa alquilado del barrio privado San Andrés donde el astro vivió sus últimas dos semanas de vida.

Esa tarde también estuvieron su hermana Gianinna y Luque. Fue ese día que conoció al médico clinico Pedro Di Spagna, otro de los imputados, y a un nutricionista.

Pero Diego no estaba de humor. No quiso ver a Di Spagna. No lo pudieron convencer ni Luque ni sus hijas. “Mi papá estaba ofuscado”, recordó Jana.

Y dio más detalles: “Mi papá estaba de mal humor. Luque entra a la habitación, pero no logró convencerlo [para hacerse estudios]. Gianinna y yo entramos en la habitación y nos putea. Lo ablanda,os un pococon un chiste, pero cuando Gianinna le dijo que se tenía que hacer estudios nos putea. Nos fuimos preocupadas para por entender qué debíamos hacer, cómo debíamos actuar”.

No lo volvió a ver más con vida a su padre. Alguien recomendó que lo dejaran tranquilo, que pasaran los dias. El psicólogo Carlos Díaz, otro de los acusados, le pareció buena la idea de que Diego extrañara a su familia.

“‘Que extrañe y pida ver a la familia’, fue lo que nos dijo Díaz. Pero yo quería a verlo, estaba preocupada. Sentía que lo estaba abandonando. Él no sabía que nosotros estábamos esperando”, dijo Jana.

Con Gianinna arreglaron ir a almorzar con su padre. La cita era el 25 de noviembre de 2020. Cuando Jana viajaba hacia el barrio San Andrés recibió un mensaje del padre de una amiga. “Mis condolencias”, fue el texto. No le dio importancia, pensó que era un equivocación. Después su primo Jonathan Espósito le avisó que su padre había sufrido un paro. Al llegar a la esquina de la casa, escuchó en la radio la noticia. Diego había muerto.

“Me abrazan. Entro en la habitación, mi papá estaba tapado. Un médico que estaba ahí dijo: ‘Hicimos todo lo posible, tu papá no resistió”, contó, emocionada.

Después respondió preguntas de uno de sus abogados, Félix Linfante, de Fernando Burlando, que representa a Dalma y a Gianinna, y los contrainterrogatorios de las defensas. El letrado que más preguntó fue Francisco Oneto, defensor de Luque.

Respondió todo lo que le preguntaron. Algunas cuestiones dijo no recordar. “El cuidado de la salud de mi papá se dividía en anillos. La contención primaria eran Luque, [la psiquiatra] Cosachov y en el último tiempo Díaz. El segundo anillo era Swiss Medical”, afirmó.

Pero enseguida, por una pregunta de la defensa de Luque, aclaró que cuando decía “contención” se refería al cuidado de la salud, no a la contención de un abrazo.

Mixer FM

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