Actualidad · 3 jun 2026, 1:57 p. m.

Maja Chwalinska, la sorpresa de Roland Garros: de dejar el tenis por depresión a ser semifinalista

La polaca de 24 años lleva ocho victorias seguidas en París: desde la qualy a ser una de las mejores cuatro del torneo; se aseguró un premio económico mayor al de toda su carrera

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Los Grand Slams, en el universo del tenis, son distintos a todos los torneos del circuito. Y no únicamente porque son los certámenes más tradicionales y de mayor jerarquía, los que entregan más cantidad de premios económicos y los que despiertan más interés, sino también por las ricas historias periféricas que, generalmente, surgen desde los amplios cuadros. Hay aventuras de todo tipo: ejemplos de resiliencia, de maduración abrupta, de angustia, drama y euforia. Hay actuaciones que, realmente, parecen sacadas de una ficción.

“Creo que soy un bicho raro”, sonríe la tenista Maja Chwalinska, protagonista, sin dudas, de una de las historias más originales de Roland Garros 2026. Polaca, de 24 años (nacida en octubre de 2001, cinco meses después de Iga Swiatek, la N° 3 y cuatro veces ganadora del Abierto francés), actual 114° del ranking, hasta hace algunos días… nunca había actuado en el Grand Slam parisino. Pero todo se alteró. Ya suma ocho victorias consecutivas. Después de superar la qualy, escaló, batalló, derramó su talento con la mano izquierda sobre la terre battue y… alcanzó las semifinales. Su último golpe sobre la mesa grande fue este miércoles, contra la rusa Anna Kalinskaya, conducida por la argentina Patricia Tarabini y 22° preclasificada en París: 7-6 (7-3) y 6-3, en 1h54m.

Este jueves, su próxima rival será la rusa Diana Shnaider (25°), que también dio la sorpresa eliminando a la número 1, la bielorrusa Aryna Sabalenka, por 3-6, 7-5 y 6-0. La otra semifinal la jugarán la ucraniana Marta Kostyuk (15°) y la rusa Mirra Andreeva (8°). Es decir que habrá una nueva campeona de Grand Slam.

“No lo puedo creer”, sonrió Chwalinska, todavía conmovida en el Philippe-Chatrier, el court principal del torneo. Se encumbró como la sexta jugadora surgida desde la qualy que alcanza las semifinales de singles en un major, igualando el resultado de la rosarina Nadia Podoroska, que en 2020, mientras el mundo intentaba regresar a la normalidad tras la pandemia, pasó de la clasificación a ser una de las mejores cuatro jugadoras en el Abierto francés. Es más: antes de este torneo, Chwalinska sólo había ganado dos partidos en el circuito mayor sobre polvo de ladrillo en su carrera y los títulos que tiene sobre esta superficie (tres) fueron en WTA 125, torneos equiparables a los Challengers, es decir la segunda categoría del profesionalismo.

De 1.64m, zurda y creativa dentro del court (sobre todo con los drop-shots), se destaca por sus golpes técnicos en tiempos de impactos fortísimos. Dijo que sus inspiraciones fueron los integrantes del Big 3 (Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic). Nacida en Dąbrowa Górnicza, una ciudad industrial del sur polaco, con 112.000 habitantes, escribió una valiosa carrera como junior: alcanzó la final de dobles en Australia 2017, en pareja con su compatriota Swiatek. Sin embargo, como profesional, el camino fue sumamente espinoso. Trastabilló una y otra vez.

Pero hubo una razón: la depresión.

Con 19 años, tras perder en la primera ronda de la qualy de Wimbledon, se tomó un descanso indefinido del tenis. Contó que desde hacía dos años luchaba contra un estado depresivo. Después de esa frustración en el césped de Londres, dejó su departamento, regresó a su casa familiar y estuvo arropada por los suyos -y por especialistas- durante un tiempo. Probó con el running y con el boxeo para tratar de canalizar sus emociones en otros deportes, pero no funcionaron.

“Empecé a sentirme mal. Primero en la cancha, pero después también empecé a sentirme mal afuera de ella, y eso me llevó a la depresión. Algo que disfrutaba muchísimo se convirtió en una fuente de sufrimiento. Asociaba el tenis con la presión, el estrés y el llanto”, narró hace un tiempo, en wtatennis.com.

A los cuatro meses, con más energía y alegría, volvió a empuñar una raqueta. Otra vez se sintió atraída por el deporte que había ensayado desde los siete años. Y, un año después de aquella decepción en Wimbledon, regresó al All England, pasó la clasificación y hasta ganó un partido del main draw.

“Los resultados ya no me definen tanto como antes, cuando no podía diferenciar entre Maja y la tenista. Era sólo una. Necesitaba tiempo para entenderlo mejor y también para hacer algo más, no sólo jugar al tenis. Sentía que ahí sólo existía el tenis. Pero sé que hay muchas más cosas que se pueden hacer y disfrutar fuera del tenis. Necesitaba tiempo para descubrir las cosas por mí misma”, reconoció Chwalinska, tras superar el sofocón. Entender eso la liberó (y potenció). Asumió su posición en el tenis de forma más amigable. Y los resultados llegaron.

“Me quedo sin palabras”, dijo ahora, siendo una de las mejores cuatro de Roland Garros, acción que le aseguró un premio de 870.500 euros (antes de París, en toda su carrera acumulaba US$ 864.000). El ranking en vivo la muestra en el puesto 30°, un crecimiento de 84 lugares. “Este año, el objetivo era clasificarme para el cuadro, así que es increíble cómo han salido las cosas”, comentó Chwalinska, que compartió su evolución con Swiatek (en París quedó eliminada en la cuarta ronda). Si bien esta última, exnúmero 1, sería apodada como la “nueva Agnieszka Radwanska” cuando irrumpió en el circuito mayor, fue Chwalinska quien se destacó de chica por su destreza con la raqueta. En Youtube hay videos de ella haciendo magia, como uno de 2020, en un Future, ganando un puntazo con una Gran Willy.

Un tiro mágico de la creativa Chwalinska

¿Qué hizo Chwalinska para cambiar? Ella misma lo contó: “Ya no soy tan estricta conmigo misma. No me castigo. Intento controlar mi diálogo interno. Antes, cuando hacía un mal golpe de derecha, me decía: ‘Soy un desastre, soy un desastre’. Son cosas fáciles de decir, pero cuando las repetís, se vuelven realmente abrumadoras. Hago ejercicios de respiración e intento controlar mis pensamientos o simplemente dejarlos ir”. Chwalinska está ganando el partido más importante de su vida. Y, lo mejor, es que va por más.

Lo mejor de Chwalinska vs. Kalinskaya

Zeballos-Granollers, semifinalistas en París

El argentino Horacio Zeballos y el español Marcel Granollers, una de las mejores parejas de dobles del circuito desde hace muchas temporadas, alcanzaron una nueva semifinal de Grand Slam. En Roland Garros, como máximos preclasificados y un año después de ganar el primer título de Grand Slam de la pareja, batieron por 6-3 y 6-4 al monegasco Hugo Nys y al francés Edouard Roger-Vasselin (10°).

No. 1 seeds Granollers / Zeballos cruise into the semi-finals 🤙#RolandGarros pic.twitter.com/HTl5S3UVwH

— Roland-Garros (@rolandgarros) June 3, 2026

Los próximos rivales del marplatense Zeballos (2° del mundo en la especialidad) y el catalán Granollers (3°) serán los italianos Simone Bolelli y Andrea Vavassori, quintos preclasificados en el Bois de Boulogne.

Mixer FM

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