Actualidad · 30 may 2026, 4:49 p. m.
Un lanzador de dardos de 6500 años y puntas con veneno: el hallazgo en una cueva de Texas
En la cueva San Esteban, Texas, hallaron un lanzador de dardos de 6500 años con puntas que pudieron usarse con veneno, parte de un kit de caza prehistórico intacto
En el oeste de Texas, cerca de la frontera con México, arqueólogos descubrieron un tesoro prehistórico, compuesto principalmente por armas. Aunque el descubrimiento de los objetos se realizó en 2025, especialistas compartieron recientemente un informe donde explicaron lo hallado en dardos y lanzadores o atlatls.
El descubrimiento prehistórico en una cueva en Texas
El hallazgo sorprendió por lo bien conservados que estaban los objetos y porque brinda nuevas teorías sobre los primeros habitantes en la zona. Todo ocurrió en el Parque Nacional Big Bend.
En la cueva San Esteban, arqueólogos del Centro de Estudios de Big Bend (CBBS, por sus siglas en inglés) y la Universidad de Kansas encontraron una de las evidencias más antiguas de presencia humana en la zona.
Según lo que los investigadores dijeron a la revista de Parques y Vida Silvestre de Texas, el hallazgo consistió en un kit de caza que estiman que tiene 6500 años de antigüedad. Entre los objetos hallados están piezas de lo que alguna vez fue un lanzador de dardos, un bumerán recto y lanzas con punta de madera y piedra.
También se encontraron restos de una pequeña hoguera, excremento humano y piel de antílope. La cantidad de herramientas y su ubicación hacen pensar a los especialistas que la cueva era utilizada por cazadores para hacer inventario y reparar las armas dañadas.
Sobre el hallazgo, el director del CBBS, Bryon Schroeder, se refirió a la importancia del descubrimiento para los investigadores: “Tendrá profundas implicaciones para comprender una amplia gama de temas, incluido el medioambiente”.
En detalle: los objetos encontrados en la cueva de Texas
En 2026, se compartió el análisis de los objetos en la Revista de Arqueología Antropológica. Estos fueron los elementos que los arqueólogos pudieron recuperar de la cueva San Esteban en Texas y las conclusiones sobre cada uno de ellos:
- Lanzador o atlatl: una punta afilada con una navaja unida al extremo de un palo que se acoplaba a un propulsor, y que, según los investigadores, tenía gran precisión, especialmente a distancias entre 10 y 50 metros. Los arqueólogos creen que esta arma era construida con diferentes materiales y métodos para fines como la caza de conejos, la pesca o la guerra. Incluso, investigan si versiones similares pudieron utilizarse para cazar grandes animales.
- Bumerán de vuelo recto: según los arqueólogos, eran lanzados para aturdir a los animales o matar presas más pequeñas.
- Cuatro puntas de culatín para dardos: contienen pequeñas cavidades que se ajustan al dispositivo de lanzamiento.
- Seis puntas de piedra: eran utilizadas como puntas reemplazables para los atlatles.
- Cuatro puntas de madera dura: podrían haberse utilizado para administrar veneno.
Continúan las investigaciones en la cueva San Esteban
San Esteban es una cueva parcialmente derrumbada que el equipo de investigación comenzó a explorar en 2019. Un año después realizaron su primer hallazgo y, desde entonces, lograron más descubrimientos.
El lugar resulta ideal para este tipo de investigaciones porque las condiciones áridas permitieron conservar objetos de madera, plumas y pieles, explicó Schroeder. “Obtuvimos una imagen increíble de la vida, viñetas de cómo vivían, de cómo era el entorno y cómo respondían a él”, dijo el experto.
Los arqueólogos continuarán con la exploración de la zona. Según los investigadores, aún no lograron encontrar todos los componentes de las piezas y creen que la cueva todavía tiene otros objetos que pueden ser relevantes.