Actualidad · 30 may 2026, 9:45 p. m.

Uno de los dueños de Carajo y Blender se quedó con un nuevo contrato millonario del Estado en el sector ferroviario

Se trata de Augusto Marini, accionista del holding que controla Motora Argentina SA; Operadora Ferroviaria le adjudicó esa compra amparado por la emergencia decretada en el área

Compartir

El dueño del canal de streaming Carajo, que alberga en su programación a funcionarios del área económica y al referente libertario Daniel Parisini, alias “Gordo Dan”, y también de la señal Blender, obtuvo un nuevo contrato en el sector público ferroviario. Se trata de Augusto Marini, accionista de Cale Group, el holding que contiene a Motora Argentina, adjudicataria de una compulsa por US$3,8 millones.

“Contratación directa por compulsa abreviada por emergencia ferroviaria”, se lee arriba del documento oficial que anuncia que Motora Argentina fue adjudicada para proveer repuestos de locomotoras y coches. De esta manera, la empresa de Marini sumó un nuevo contrato con Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado.

Desde la empresa pública dijeron a LA NACION que “ganó Motora porque fue la que ofertó mejor precio”. Fuentes oficiales explicaron que la contratación avanzó mediante una compulsa abreviada, dada por el carácter de urgencia que implica la emergencia ferroviaria decretada después del choque de trenes en mayo de 2024.

El pasado 8 de abril se abrieron los sobres con las ofertas y 22 días después se comunicó la adjudicación en favor de Motora. Fuentes al tanto del proceso indicaron que hubo ofertas desestimadas por presuntamente no haber cumplido los requisitos y otras eran más caras, como la presentada por Expocomex que alcanzó los US$4,8 millones.

Ante esos números, Marini negó que Motora haya obtenido este contrato por la conexión entre sus inversiones y funcionarios del Gobierno. “Hay una fantasía de que si soy el dueño de Carajo, soy socio del Presidente; que si me presento a una licitación de la Ciudad, soy amigo de Jorge Macri; o que porque tengo una empresa ferroviaria soy testaferro de Maturano. Y eso no es así”, dijo el empresario en diálogo con LA NACION.

Marini también es accionista de otro canal de streaming, Blender, que no está identificado con el oficialismo. Sus negocios en el ámbito de los medios de comunicación proyectan ampliarse. Es uno de los competidores para quedarse con la concesión del Canal de la Ciudad. Y sus inversiones también se extienden hasta el campo de la energía. Una de las empresas de su holding presentó una oferta en una compulsa sobre instalación de baterías que eviten cortes de luz en momentos de alta demanda eléctrica.

“He desarrollado proyectos en industrias muy diferentes, con éxito y a lo largo de muchos años. Pensar que todo eso responde a un padrino político no solo es falso, sino que desconoce el trabajo de miles de personas que forman parte de nuestras empresas”, señaló Marini.

Motora ganó notoriedad por el nuevo contrato que recibió de Operadora Ferroviaria, pero no fue el primero. Su vínculo con la empresa pública es anterior. En agosto de 2024 ya había sido adjudicada para cambiar discos de freno y reparar coches. El monto del contrato fue 129.800 dólares, según documentación a la que tuvo acceso LA NACION. En octubre de este año fue ampliado por una cifra menor (US$64.900).

Cuatro meses antes de la primera contratación de Motora con la Operadora Ferroviaria, el holding de Marini, Cale Group, incorporó a Alejandro Javier Hibbert, exempleado de la empresa pública. Hibbert se desempeñó como asesor de la Gerencia General Operativa hasta mayo de 2024, según su Linkedin.

Motora Argentina SA tiene apariencia de ser nueva en el sector, pero, bajo otro nombre y dueños, esconde un historial vinculado al sector. Se llama así desde finales de 2023. Antes era conocida como TMH, filial argentina de la compañía rusa Transmashholding. Marini tomó el control de la compañía en junio de ese año, indicaron desde su entorno.

Durante su anterior gestión, la compañía también desarrolló negocios con el Estado. Algunos de ellos se prolongaron durante la gestión de Marini, como por ejemplo el del mantenimiento de la Línea San Martín. A propósito de eso, desde Motora comentaron que Operadora Ferroviaria presuntamente le adeuda $5.600 millones por tareas acumuladas desde septiembre del año pasado. Ante la consulta de LA NACION, fuentes de la empresa pública reconocieron que existe una deuda con Motora, pero aseguran que la misma asciende a casi 3 mil millones y que las autoridades de la compañía estatal ya elevaron un pedido a la Secretaría de Transporte para que la obligación sea cancelada.

Otro antecedente que une a Operadora Ferroviaria con la predecesora de Motora, TMH, es una licitación que pretendía traer trenes desde Rusia. Su cifra: US$864,2 millones. La adjudicación fue firmada en diciembre de 2021 por Juan Manzur, entonces jefe de Gabinete, y Alexis Guerrera, exministro de Transporte. El objetivo era la adquisición de 70 unidades eléctricas múltiples, “la provisión de la documentación técnica y la prestación de los servicios de capacitación técnica, asistencia técnica y mantenimiento de unidades”. En aquella época las relaciones entre la Argentina y Rusia se intensificaban. Dos meses más tarde de la firma de la adjudicación, Alberto Fernández visitaba a Vladimir Putin en Moscú. Luego se desencadenó la invasión a Ucrania y, finalmente, esa provisión nunca ocurrió.

Mixer FM

Mixer FM